Saltar al contenido

MANIFIESTO POR LA ELIMINACIÓN DE LA VIOLENCIA MACHISTA

Plataforma de Mujeres por la Igualdad de Cáceres

Ni una menos, ni un derecho menos

En el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, nos unimos —junto a todas las personas y colectivos que nos acompañan— para alzar la voz contra la violencia machista, la expresión más brutal de la desigualdad que aún persiste en nuestra sociedad.

Ni una menos. Este grito desgarrador resuena cada año con más fuerza, recordándonos que el terrorismo machista sigue arrebatando vidas, agrediendo y anulando la libertad de miles de mujeres y niñas. Cada feminicidio, cada agresión sexual y cada maltrato físico o psicológico es una herida abierta en el cuerpo social.

Hoy recordamos a todas las víctimas: desde 2003 han sido asesinadas 1.333 mujeres —39 en lo que va de año, y 3 de ellas en Extremadura—, además de tres menores y un joven de 22 años, 41 mujeres por feminicidio fuera de la pareja, todos ellos víctimas  de la violencia machista. Recordamos también a sus personas queridas, a quienes les fueron arrebatadas por el mero hecho de ser mujeres. 20 menores han quedado huérfanos este año, 482 desde 2013.

Por ellas, por nosotras, por todas, proclamamos: no pararemos hasta erradicar la última forma de violencia.

La violencia machista se manifiesta de múltiples formas y en todos los ámbitos, desde el más íntimo y personal hasta el más público y global. Reivindicamos un compromiso firme, sin fisuras, no solo contra los feminicidios, sino contra toda forma de violencia que atente contra la libertad, la dignidad y los derechos de las mujeres.

Abolición total de la explotación sexual y reproductiva

Abolición de la prostitución: La prostitución no es un trabajo, sino una forma de violencia sexual y explotación que convierte a las mujeres y niñas en mercancía. Exigimos una ley  de abolición de la prostitución, la puesta en marcha de políticas de apoyo real y digno para las víctimas, y el castigo a proxenetas y compradores de sexo. Sin prostitución no hay trata.

Abolición de los vientres de alquiler: La gestación subrogada, o “vientres de alquiler”, es una forma de violencia reproductiva que explota los cuerpos de las mujeres y mercantiliza la vida. Exigimos su prohibición efectiva, garantizando que ninguna mujer sea reducida a una ‘incubadora’.

Mujeres en zonas de conflicto

En los contextos bélicos y armados, la violencia de género se agrava exponencialmente. Las mujeres y niñas son utilizadas como armas de guerra, sufren desplazamientos forzados, persecución y la violación sistemática de sus derechos humanos.

Hoy, más que nunca, expresamos nuestra solidaridad con nuestras hermanas palestinas, iraníes, afganas, cataríes, ucranianas y de todas las regiones donde la violencia y la guerra vulneran sus derechos. Exigimos a la comunidad internacional la defensa activa de sus derechos y la rendición de cuentas de los perpetradores.

Contra el acoso laboral y por la igualdad profesional

El acoso laboral por razón de sexo sigue siendo una realidad insoportable que limita el desarrollo profesional y atenta contra el bienestar de muchas mujeres. Denunciamos que la mayoría de estos casos son perpetrados por varones —muchas veces superiores jerárquicos— y que el miedo a las represalias impide denunciar.

Exigimos medidas efectivas y seguras en empresas e instituciones públicas para erradicar el acoso y proteger a las víctimas.

Por el derecho al aborto libre, seguro y gratuito

A pesar de los avances legislativos, el acceso al aborto sigue siendo desigual según la provincia. La objeción de conciencia del personal sanitario, concentrada en ciertas zonas, obliga a muchas mujeres a desplazarse.

Exigimos que se garantice un acceso equitativo y universal al aborto en todo el territorio nacional, sin barreras geográficas ni administrativas.

Ni un derecho menos

Observamos con preocupación el avance de discursos negacionistas y reaccionarios que buscan invisibilizar la violencia machista, cuestionar la igualdad y recortar derechos conquistados con años de lucha.

Pretenden señalar al feminismo como el problema, cuando en realidad es la solución. Nos quieren calladas, dóciles, sumisas. Pero aquí estamos, en pie, recordándoles que no daremos ni un paso atrás. Nuestros derechos son irrenunciables: el derecho a vivir libres de violencias, a la igualdad efectiva y a decidir sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas.

Exigencias de la Plataforma de Mujeres por la Igualdad de Cáceres

  • Compromiso político y social real: recursos suficientes para implementar políticas públicas integrales de prevención, protección y reparación. Ni un recorte más.
  • Educación transformadora: coeducación y educación sexual como pilares en todos los niveles educativos, fomentando la igualdad y el respeto desde la infancia.
  • Justicia efectiva y reparadora: un sistema judicial y policial con perspectiva de género que crea, proteja y repare a las víctimas, sin impunidad para los agresores.
  • Cultura de la igualdad: medios de comunicación y sociedad comprometidos con erradicar el machismo estructural, el sexismo y la mercantilización del cuerpo femenino.
  • Rechazo unánime al negacionismo: no toleraremos discursos que niegan la violencia machista o culpan a las víctimas.

Conclusión

El feminismo salva vidas. Seguiremos en pie por las que ya no están y por las que vendrán.

La lucha por los derechos de las mujeres es la lucha por la libertad, la justicia y la dignidad de toda la sociedad. No dejaremos de alzar la voz hasta que ni una sola mujer sea víctima de la violencia machista.

Plataforma de Mujeres por la Igualdad de Cáceres

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *